Historia de la Magia

La Magia es tan antigua como la misma humanidad. Existen evidencias en las pinturas rupestres de Lestrois Fréres - Sur de Francia, Castellón España, en las tumbas Egipcias, en las referencias Bíblicas, de la existencia de personas con “poderes sobrenaturales” y de hechos sorprendentes, algunos de ellos sin explicación clara aún. Fue la primera tentativa del hombre para comprender y controlar la naturaleza. Aparecen ahí los primeros Magos, los Chamanes de las tribus y fueron ellos acumulando conocimiento que sólo transmitían a sus herederos y así, con el desarrollo de las civilizaciones fueron aumentando sus “poderes” y especializando sus tareas en la comunidad: curar los enfermos, intermediar con los dioses, celebrar los ritos.

No existen seguras referencias de cuando nace el Ilusionismo, separado de lo religioso o ritual, pero parece ser que en la región del antiguo Egipto, se realizaban juegos o prácticas de prestidigitación; existe un dibujo en una cámara mortuoria, en la ciudad de Beni Hasan, trazado aproximadamente en el año 2.000 A. de C. que representa 2 hombres realizando lo que parece ser un juego de ilusionismo, conocido hoy con el nombre de “cubiletes y/o acetabularios”. Del latín que significa cubilete. Papiro de Westcard que reposa en un museo dedicado al Arte egipcio en Berlín Alemania.

Por esas épocas, los caldeos elaboran, con los conocimientos que tienen de los astros, una forma de futurología, adivinación que se conoce como Zodiaco. Cuando Aarón el hermano de Moisés arroja a los pies del poderoso Ramsés II,su cayado y éste se convierte en serpiente, los “magos” del propio Faraón, Jannes y Jambres, lanzan sus báculos que, igual se convierten en serpientes, pero la serpiente de Aarón se las devora; parece tener este hecho una explicación mágica, que aún hoy se practica en esa región del mundo.

Luego, el cristianismo prohíbe la práctica de la magia, el año 305 en el concilio de Elivira por primera vez y luego en el 366 en Laodicea, el 511 en Orleans y el 570 en Auxerre. Vino después la persecución que se inicia con la bula papal de 1.233 del papa Gregorio IX y con la institución de la Inquisición, la declaratoria de guerra a muerte a la magia. Con esta práctica se perdieron muchos secretos de los antiguos magos. Hacia el año 1.392, aparece en Europa el Tarot y no hay certeza de sus orígenes, algunos dicen que las cartas se desarrollaron en Asia, otros que las trajeron los cruzados, que recibieron de los moros y sarracenos del norte de África; con el tarot se desarrolló la práctica de la adivinación con las cartas (cartomancia). Los palos del Tarot más o menos parecidos a los palos de la baraja Francesa actual Bastos = Tréboles, Copas = Corazones, Espadas = Picas, Oros = Diamantes. Parecen ser estos los orígenes de la Cartomagia. Existe una publicación de 1.584 de un inglés llamado Reginald Scot “El Descubrimiento de la Brujería”, que es realmente un tratado de ilusionismo. En él se encuentran explicaciones de algunos de los juegos de magia de la época. Siguen a esta, varias publicaciones y con ellas se extiende la magia por Europa. Uno de los primeros magos de esta época fue Isaac Fawkes, el más famoso ilusionista inglés del siglo XVIII, sus presentaciones se realizaban en teatros, a diferencia de sus antecesores que lo hacían en plazas públicas. Entre tanto en la India y el Oriente, la magia tenía su propio desarrollo y al encontrarse las dos, se logra un significativo avance del arte del ilusionismo y el espectáculo de la magia en auditorio escénico. Igual sucede con el encuentro de los magos y la magia china, que había tenido igualmente su desarrollo propio. Luego, la revolución industrial aporta a la magia, mecanismos y máquinas que son aprovechados para su desarrollo, son famosos en esta época los autómatas, ideados para realizar pruebas mágicas. Hubo animales prodigiosos. Famoso un autómata a quien no hubo quien ganará al ajedrez, creado por el alemán Van Kempelen, que mantuvo por 50 años una gran controversia; Edgar Allan Poe, lanzó una acertada teoría sobre el funcionamiento del autómata (la existencia de una persona en su base). Así la Magia, salvo excepciones, no pasaba de ser una muestra de habilidades para conseguir algún dinero. Generalmente se realizaba en las plazas públicas.

El Salto:

A mediados del siglo XIX aparece el ilusionista que con inteligencia, habilidad y exquisito gusto enaltece y transforma la magia en un arte y un espectáculo de la mejor calidad. En París, julio 3 de 1845, teatro Palais Royal, el Mago: Jean Eugene Robert - Houdín, de 40 años (¶el 7 de diciembre, de 1.805, Blois – Francia, † en 1878). Hasta este momento había sido relojero, esta profesión que tanto le aportaría para la construcción de sus autómatas. Le siguen muchos magos en Europa y en América y simultáneamente va perfeccionándose el espectáculo y mejorando la técnica. Se destaca y es una leyenda, el húngaro Ehrich Weiss (¶ Budapest 1874 †en USA 1926), quien quiso llamarse como Mago “Harry Houdini” en homenaje a Robert Houdín.

Viene luego la etapa de la difusión de la magia por los 5 continentes, las grandes empresas de espectáculos y los más grandes retos para el ilusionismo, hasta llegar a lo que hoy tenemos, un arte que se nutre de todas las manifestaciones hermanas: la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza, la música, la poesía, el teatro, y también de las ciencias, a saber, la física, la química, la electrónica. Todo esto para entregar ilusiones, regalar sorpresas y mostrar que la fantasía está ahí, al alcance de la mano.... de la mano del mago.